Saturday, June 9, 2012
En algún momento podré ver algo fuera de mis ojos. De ese velo café que obstruye mi pestañeo de mariposa triste. Y con las piernas frías y lacias, que pisan los talones de la felicidad. Nada. Fantaseando con indirectas desagradables. ¡Cállense por favor! me cargan las matemáticas. Presente. Cambio.
Mamá: ¿Está bien todo lo que sucede en mi cerebro?. Porque me estoy quemando
Sunday, May 27, 2012
Un párrafo se me quedó escondido entre el
pliegue de mi sostén y mi seno tibio. Aún aguarda ahí su esencia atrapada. Escarba
en ilusiones.
Las panteras como sombras, las sombras como
pateras, acariciándome la nuca. Llenando mi atrás. Mi fondo.
De repente abro los ojos y es abrir la puerta
de un ascensor en su paseo trancado. Contemplo los dos pisos entre los cuales
me encuentro.
La imagen que veré en unos instantes por la
rendija de mi frente, nocturno paisaje urbano, logrará adherirse a mis pupilas.
Pero no las traspasará. No comprenderé su ser. Ya no lo concibo. Ni el del
orbe, ni del cosmos.
Mi piel tuvo frio, pero yo nunca lo sentí.
El pellejo de mi columna se derritió igual que
los sonidos en mi cabeza.
Mi
rostro ya no es el mío porque ya no necesito de él. Mi contenido se
desplaza por la cabalidad del contexto. Entonces ¿Para qué?
Esos ecos que, interiormente, rascan mis tímpanos;
irrumpieron en mi cráneo. Se han desprendido de la música que los apresaba. Y
yo de nuevo no sentí frío.
Mi
lengua se concibió en sí misma y acarició mis labios resecos.
Un párrafo. Un verso. Una coma. Aguarda, como
un ermitaño entre caracoles.
Friday, April 27, 2012
“Invierno”
-Me gusta escuchar la lluvia en la noche, me gusta esa
cosquilla en mis oídos.‑ Y si es así, ¿Por qué no te gusta el frío?- Porque el
frío es desatento y un malnacido. Un resentido que nació de la envidia que
sentía el invierno de la primavera y del verano.-Pero el calor es espeso y
viscoso.- Espesa es tu mirada cuando juzga, cuando desaprueba. Espesa y viscosa
es la pesadumbre de una mañana invernal, ese desapego forzado de la cama. Ahí
si existe algo denso. No me digas que es espeso. Tú no sabes lo que es espeso.
Anda y juega con tu cristal de frío, con sus púas a ver si son más livianas y
más fluidas.- … No estemos así.- Así cómo.- Sara no estemos así, como un nido
lejos de la tierra, distantes, si sabemos que somos parte de lo mismo.- De qué mismo.-
¿Ya no existe mismo entonces?.... ¿ya no?..... ¿No hay nada más?- Tal vez un
vacío. Tal vez tú puedas llenarlo con tu untuosidad cansada.- Sara que filuda
tu actitud. Baja la guardia, yo ya cedí.- ¿Ceder?.. Ojalá fuera de noche y
estuviera sumergida en esos cánticos naturales e invisibles que me regaló
anoche la vida, lo único lindo de este invierno, lo único lindo de todos los
inviernos…. ¿No harás ningún comentario ahora? Defiéndete, o al igual que el
hielo al ver un rayo de sol te desvaneces y buscas escondite.- Eres hiriente.
No te pareces a lo suave de la primavera, deberías aprender de ella ya que
tanto predicas.- Ahora la defiendes. Que ambiguo y débil eres. Amarillo, un
vano cliché otoñal. Tu viento te apuñala por la espalda.- Todo es un ciclo
Sara. Por muy sofocante que sea el calor del verano, igual me gusta, porque
hace que tu sonrisa de la primavera crezca y se potencie aún más, y tú piel
reluce más que nunca… ¿Quien es la que calla ahora? Pero no te preocupes, no
discutamos más, mañana voy al homecenter a comprar la estufa.
21-junio-2011
Sunday, April 8, 2012
En mi cuello manos opresoras
coronilla punzante
frente filuda
fluidos líquidos raudamente
labios imantados por la gravedad. No me importa.
Ojos grandes diminutos rasgados aplanados.
Esto hay que terminarlo.
Egoísmo. Pudor cobardía.
No teníai una maquina de escribir hueón? Tenía hueón..
Mezclas de grasa resentidas
de cebo arrepentido. Iracundo
Deja de apestar humanidad tan humana.
Smog adhesivo
saliva nauseabunda.
Por eso mejor no salgo.
Me pierdo en esta hoja mis ojos se pegotean en cada enfoque. Se despegan lentamente los glóbulos oculares, uno a uno. Veo su color blanco amarillento y venoso por el esfuezo. Quien sabe si llorosos por lo que ven o vidriosos por lo que no quieren ver.
Mi cabeza es sostenida por una mano. Dedos largos nudosos, secos agrietados y fuertes. Se quiebra la calavera y lo verde se escurre. Cerebro reventado neuronas trituradas mutiladas, absorbidas por la asquerosa realidad.
Ahora a mi esqueleto, mi cuerpo se le hace estrecho. Mis huesos se atoran igual que mis palabras en la atmósfera conocida como aire, mis huesos quieren romper las fibras, atravesar músculos, probar de lo asqueroso para huir de ello. Dejar el envase, el pellejo.
Fue a dejar a la niña. No está.
Bienvenido donde mi lío.
Con los cachetitos rojos.
Botagatos ¿qué haces con ellos?
Comecuerpos.
A mí déjenme.
Vertical. Horizontal. Oeste este aqui allá. Allá. Al-lá.
Te hace pensar. Mentira. No existe. No puedo recordar.
Las piernas se me quedaron abajo de la mente. No hay escaleras.
Unas como dos o tres risas en las margaritas de los costados.
Más lento.
Para su muerte triste majestad triste humanidad, idólatra ilusa.
De nuevo esas risas escondidas en las margaritas.
Esta wea es la zona de la muerte.
Me falla la motricidad. Se acumula en la médula y ahí permanecerá hasta solidificarse y ser un obstáculo más.
Se me ha vuelto a encorvar la espalda, se acuchara con frecuencia ultimamente, tal vez porque el encéfalo quiere correr.
Que miedo mis palabras y que miedo decirlas.
Que miedo mis palabras y que miedo decodificarlas.
Aire envenenado, sucio desagüe de mentiras. Para de alabar maldito hipócrita!
Rendición violácea curvas celestes caricias de sueños suaves como leche.
Cerca aquí. Nunca. No sé.
En cada lugar.
Ya no puedo explicar nada.
He estado mirando esto por mucho tiempo y aún no me doi cuenta de lo que es.
Con esfuerzo logro traer a mi memoria los instantes de hace unas horas.
Escucho por el momento, por el segundo. Escucho por el segundo carpediemando.
Una hora = una hora llena de sesenta minutos
Será una hora muy vacía.
coronilla punzante
frente filuda
fluidos líquidos raudamente
labios imantados por la gravedad. No me importa.
Ojos grandes diminutos rasgados aplanados.
Esto hay que terminarlo.
Egoísmo. Pudor cobardía.
No teníai una maquina de escribir hueón? Tenía hueón..
Mezclas de grasa resentidas
de cebo arrepentido. Iracundo
Deja de apestar humanidad tan humana.
Smog adhesivo
saliva nauseabunda.
Por eso mejor no salgo.
Me pierdo en esta hoja mis ojos se pegotean en cada enfoque. Se despegan lentamente los glóbulos oculares, uno a uno. Veo su color blanco amarillento y venoso por el esfuezo. Quien sabe si llorosos por lo que ven o vidriosos por lo que no quieren ver.
Mi cabeza es sostenida por una mano. Dedos largos nudosos, secos agrietados y fuertes. Se quiebra la calavera y lo verde se escurre. Cerebro reventado neuronas trituradas mutiladas, absorbidas por la asquerosa realidad.
Ahora a mi esqueleto, mi cuerpo se le hace estrecho. Mis huesos se atoran igual que mis palabras en la atmósfera conocida como aire, mis huesos quieren romper las fibras, atravesar músculos, probar de lo asqueroso para huir de ello. Dejar el envase, el pellejo.
Fue a dejar a la niña. No está.
Bienvenido donde mi lío.
Con los cachetitos rojos.
Botagatos ¿qué haces con ellos?
Comecuerpos.
A mí déjenme.
Vertical. Horizontal. Oeste este aqui allá. Allá. Al-lá.
Te hace pensar. Mentira. No existe. No puedo recordar.
Las piernas se me quedaron abajo de la mente. No hay escaleras.
Unas como dos o tres risas en las margaritas de los costados.
Más lento.
Para su muerte triste majestad triste humanidad, idólatra ilusa.
De nuevo esas risas escondidas en las margaritas.
Esta wea es la zona de la muerte.
Me falla la motricidad. Se acumula en la médula y ahí permanecerá hasta solidificarse y ser un obstáculo más.
Se me ha vuelto a encorvar la espalda, se acuchara con frecuencia ultimamente, tal vez porque el encéfalo quiere correr.
Que miedo mis palabras y que miedo decirlas.
Que miedo mis palabras y que miedo decodificarlas.
Aire envenenado, sucio desagüe de mentiras. Para de alabar maldito hipócrita!
Rendición violácea curvas celestes caricias de sueños suaves como leche.
Cerca aquí. Nunca. No sé.
En cada lugar.
Ya no puedo explicar nada.
He estado mirando esto por mucho tiempo y aún no me doi cuenta de lo que es.
Con esfuerzo logro traer a mi memoria los instantes de hace unas horas.
Escucho por el momento, por el segundo. Escucho por el segundo carpediemando.
Una hora = una hora llena de sesenta minutos
Será una hora muy vacía.
Sunday, March 18, 2012
“se llora”
Se llora
Se llora por la vida,
Por ese no cumplimiento
Se llora por ese ¿Otra vez?
Se llora por no poder llorar a rienda suelta
Y quedarse en ese escondite
En esos sueños ermitaños,
En esa realidad nefasta de lágrimas escondidas.
Las que quedan en mis pestañas a punto de caer,
Pero petrificadas por el miedo.
Igual que yo.
Igual que mi vergonzosa persona.
Que envidia siento del cielo.
Que envidia siento de ti que lloras con rabia.
Con toda tu emoción…
Y así vives en plenitud la vida.
Ya no quiero nutrirme de sueños silenciosos
Que aflojen la verdadera realidad
Que no dejan salir mis lágrimas.
Ese bulto en mi pecho llega hasta mi garganta
Y no se convierte en lágrimas
Ni en sudor.
Sólo en ese olor putrefacto de llanto escondido.
Por eso quiero llorar.
Por eso llora el cielo.
Por eso lloro.
Y por eso se llora.
18-junio-2011
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